hace aproximadamente una década, Ducati, que muchos creían condenada a la extinción, dio a luz una máquina cuya filosofía era lo más sencilla posible: 2 ruedas, 1 motor y 1 bastidor para unirlo todo. A golpe de lápiz mágico, el pequeño retoño se convirtió en uno de los mayores éxitos de la marca, y tuvo sus propios hermanitos... Hoy, después de contarme su historia, la 900 MONSTRO, vestida toda de rojo, me invita a comprenderla. Es cierto que el vestido es brillantemente sencillo... y no ha envejecido ni un día desde que nació. Sentado en un asiento firme en una posición de roadster un poco canalla, me estremezco cuando el motor sube de vueltas; las 2 ollas Termignoni de carbono desatan la voz del gemelo. Gruñe, quiere ser desagradable y sólo está esperando a que el piloto se enfade. Durante los primeros kilómetros, la moto no era incómoda, pero me hizo saber que inmediatamente quería comportarse como una bestia: me excitaba, me buscaba, no quería que la acariciara, quería un abrazo severo y la locura en sus manos. Ahora que el motor está caliente, no tengo más remedio que abrir el acelerador... el deleite es inmediato: la bestia salvaje salta y el copioso par me arranca los brazos, sobre todo teniendo en cuenta la falta de apoyo en el manillar impuesta por la posición roadster. Rápidamente las agujas se vuelven frenéticas, pero al viejo desmo no le gusta ir al tope del cuentarrevoluciones. Su reino es el medio régimen, donde se atiborra de par (y hay mucho). La carretera se vuelve sinuosa; sonrío, la máquina aún más. Le doy un apretón, le transmito mis ganas, pero no tengo que forzarla... soy uno con ella. Las curvas se suceden y el placer es más fuerte. Pero el éxtasis dura poco: quizá estaba mal ajustado, pero las horquillas guían a gran velocidad. Tembloroso pero preocupante. A regañadientes, bajo un poco la velocidad. Es una pena, porque como todas las Ducatis, ésta va remachada al suelo y parece guiada por un raíl invisible. Y sobre todo ese ruido, que te hace querer más, y más... y más... y más. No diré mucho sobre los frenos, ya que no me concentré en ellos. En la bajada, lo único que quería era volver a hacerlo, pero con más intensidad. Gracias a Dios por el S4... pero esa es otra historia.
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Opinión de los motoristas Escriba una opinión - 21 opiniones
¡Es una moto de puro placer ! ¡Un look atemporal, un motor muy juguetón y una parte ciclo casi siempre a la altura ! ¡Cómprala con los ojos cerrados si está bien mantenida! Valoración : 5/5 Responder a Mike54
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ducatiste de por vida!!!!!!!!!! Valoración : 5/5 Responder a gat69100
Hay mucho, mucho, más rendimiento, PERO no hay mejor para divertirse y si HOMBRE
Punto bar
Mostroman alias RSVMAN Valoración : 5/5 Responder a alias Rsvman
Mi 1ª Duke pero no la última. Valoración : 5/5 Responder a eric
¡¡¡¡par motor, ruido, sensaciones !!!!
nada más que felicidad
lo soñé, lo tengo, nunca lo dejaré
es demasiado, ¡demasiado bueno!
¡4 piernas son para coños que nunca han probado un gemelo con salsa de mortadela!
@+ Valoración : 5/5 Responder a OLIV'
¡¡¡¡¡FORZA ITALIA !!!!! Valoración : 5/5 Responder a seb monste
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Y todo ello, por supuesto, omnipresente en el manillar. Siempre he querido una Ducati, ¡y no me arrepiento! ¡¡¡¡Y entonces sí que te tira de los brazos, te arranca de las curvas con fuerza, todo con un sonido cavernoso, ÚNICO!!!!
Acabo de salir de una 4 cilindros, y no volveré a una en un futuro próximo
¡Forza Italia! Valoración : 5/5 Responder a chassis tu